Navegandote.

¿Como decirte lo ansioso

que me tiene este estarte esperando?

No podría ponerlo en palabras.

Mi corazón late fuera de si mismo,

insomne, desesperado.

 Imaginando oír tu voz dulce y lejana.

“Todo yo tiemblo, de mi: cada pedazo”.

 

Me cuesta mantener los ojos quietos

 y no se si vendrás.

 

Como si fueras yo mismo

te estoy esperando.

Como si no hubiera mañana.

Como si nunca te hubiera visto.

Como si fueras mía.

 

¿Serás algún día mía?

 Aunque sea un rato.

Un instante en que tú y yo

 no deseemos mas que nosotros mismos.

Alguien paso barriendo

y se llevo cáscaras de mi alma:

me estoy descascarando por verte.

 

¿Qué te diré?

Que mas puedo decirte

 si no que te he extrañado

 tanto, tanto, tanto.

Y que he buscado a alguien como tú,

 pues eres perfecta para mí:

 hecha con un molde de mar.

Con una concha marina.

 

Y un poco de mar se quedo en tus ojos,

Bajo tu piel,

Si, bajo tu piel también.

Esa piel suave y constelada.

 

Voy a arrimarme un poco,

 ah ver si oigo en tu vientre

 el susurro de las olas.

Voy a acercar mis labios

 despacio a tu vientre

 para probar el sabor amargo

 y salado de la playa.

Voy a buscar tus manos,

 como si pudiera nadar en ellas.

 

Un poco, un rato, un instante.

Por que la vida se construye de instantes.

Instantes unicos que trascienden

el tiempo, la memoria.

Incluso así, cuando olvides mi nombre,

recordaras ese instante

y mis manos navegándote.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s