Nada como la lluvia.

 
 
 
Llueve al fin, muchos dias hemos esperado la lluvia, mucho la he esperado.
De entre mis sueños se ha anunciado, es algo distinto, un pequeño transito.
Y me siento feliz hoy, en medio de la tormenta.
Sabe a mi mismo esta lluvia, es una amante que me lava el alma con sus besos tempranos, con sus primeros besos.
Nadie es igual despues de sentir por primera ves el cariño de la lluvia.
Hoy la vimos con su fuerza vestal liberada.
Se me antojo asi, liberada y liberadora.
Nada como la lluvia.
La ciudad, esta llaga humana en medio de la tierra se recoje.
La gente reza y pide calma. Yo me sumerjo en la furiosa calma de su lengua alada,
la siento golperame al principio, amarme despues.
Nada como la lluvia.
 
Y su voz es la voz de la tierra,
el susurro de los arboles,
el crujir de la milpa,
la sed de los rios
y un grito solitario de mi alma.
 
     Y sus manos son las manos de los hombres que aman la tierra.
 
Mil palomillassalen de sus escondrijos, mil hormiguillas. Mañana los campos se vestiran de mariposas y de aves.
Y todo empieza de nuevo, todo se repite.
     Menos yo que he cambiado despues de la lluvia.
 
No se que fue, si el agua purificadora en si misma, o su batir furioso contra mi cuerpo.
Tal ves fueron los recuerdos: Asi es la lluvia de donde vengo, furiosa y con un dejo de esperanza.
 
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s