Relato sobre un amante de conejitos.

Las travesías de la locura.                                                                                               

Relatos sobre un amante de conejitos.

1 de mayo de 2007.

 

 

Me levanto a las 8, es el día del trabajo, es decir: hoy vegetamos, contemplamos el espacio. A un así he de viajar mas tarde, una hora de travesía a San Cristóbal. Viajar para mi es lo que hacen muchos chilangos todas las mañanas solo para ir al trabajo (¡beneficios del provinciano compatriotas!). Pues si la mañana me reclama, las noticias, la luz amarillenta que se cuela por las ventanas clausuradas, la maleta y todo lo demás, pero antes mi café, me preparo una gran jarra, veo el líquido oscuro gotear, los primeros vapores cargados de aroma levantan mi ánimo, ahh cafecito, que rico cafecito, mi primer droga del día, lo acompañare con la segunda, mi primer cigarro, no hay pareja mas amorosa que el primer café y el primer cigarro. Después de mi primer taza un ligero dolor de cabeza se cuela entre los resquicios de mi aun adormilado cerebro, viene la tercera, una cafiaspirina, por prevenir mas que nada. Ya van tres, tres drogas para alcanzar la “normalidad” que me impone la sociedad, para funcionar adecuadamente. Lo que me lleva a la noticia que capta mi atención a estas horas tan desacostumbradas. El Suli, en Guadalajara. La noticia va mas a menos así: a las 7 y garra de ayer (no me fije si era de la mañana o de la noche) el Suli, un guadalajarense (olvide como les dicen a los de Guadalajara, prometo preguntarle a la Chelss) hace su aparición en una gasolinera de la ciudad acompañado de su mascota moribunda, un conejito. Los trabajadores entrevistados relatan que el Suli intentaba resucitar al conejito, estos trabajadores apelando a la Razón en turno le piden que se retire, notaron que “padecía de sus facultades mentales” confiesan los trabajadores del petroquímico. A continuación el desdeñado Suli se topa con un poste de esos que sostienen cables de alta tensión y procede a treparse, otros trabajadores reportan que esta no es la primera trepada del Suli, ya antes lo ha hecho, ah de disfrutar de treparse. Pues si llego hasta la cima de la “torre” dice el narrador televisivo, y se estuvo hasta las 11 (otra vez no se si del día o de la noche, me parece que estaba oscuro pero al saber). No tardaron en hacer su aparición los comunicólogos, uno que otro chismoso, los bomberos y tarde pero seguro los macanólogos (especialistas en el uso de la macana, la gente les dice policías y cosas así). Al final y ya noticia pa la mañana, el Suli bajo de su mirador y en seguida fue detenido (por loco) y fue reclamado por las autoridades de salud, quienes procederán a realizarle (a nuestro héroe el Suli) exámenes para ver que chingaos trae atravesado en su cabecita.

Así de mal están las cosas en el mundo.

Yo pregunto y exhorto a la discusión:

 

1.      ¿Que el Suli disfrute de trepar torres de alta tensión indica locura?

2.      ¿Qué paso con el conejito?

3.      ¿No será que el Suli consiguió la versión pirata de Spiderman III e intentaba reproducir las hazañas de su avenger favorito?

4.      Chance y olvido donde quedaba su casa y buscaba un observatorio adecuado para localizarla.

5.      ¿Alguno de los trabajadores tiene estudios en veterinaria o es que la gasolina revive conejitos?

 

Nos encanta catalogar a la gente, el Suli esta medio loco, sufre de sus facultades mentales, ¿Por qué? Porque le gusta trepar torres y por que quiere mucho a su conejito.

 Así de mal andamos que por estas torpes razones ya decimos que esta loco. No es que esté loco, es que no se tomo su cafecito, ni se fumo su cigarrito, ni se tomo su aspirina mañanera. Drogas que nos vuelven “normales”.

Che gente prejuiciosa.

 

PD

Si el conejito se quedo huérfano yo me apunto a adoptarlo, y prometo no hacerlo Siguamut (por ahora).

 

 

Desde algún lugar de la Sierra Madre de Chiapas, Vitcho.

—————————————-Fin de la transmisión—————————————-

 

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Una respuesta a Relato sobre un amante de conejitos.

  1. Viviana dijo:

    Ahora soy yo quien se caga de la risa…
     
    Te patearé por eso….

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